Edición Nº 43 23 de octubre
Lo que pasó en Tiempo de Seguros 1
Dr. Héctor A. Perucchi
Abogado

TdS: Héctor, comencemos por los problemas que se generan con la emisión de certificados de cobertura por parte del productor

HP: Primero quiero hacer una introducción a este tema de la responsabilidad de la cual hacen referencia, porque realmente los últimos tiempos los productores se ven como invadidos de sanciones, de juicios de responsabilidad…que pasó o qué locura ha venido ?. En realidad no ha venido ninguna locura; suele ocurrir que cuando una ley profesional cumple una determinada cantidad de tiempo, como la 22.400 que comenzó a regir en 1982, los jueces y abogados empiezan a tener conciencia de las pautas de esta ley y es lógico que estos procesos de ataques judiciales o administrativos no hayan provenido inmediatamente, sino que ahora nos veamos en una situación -como se ven otros profesionales- en donde este tipo de reclamos se produce. Y luego hay otra cuestión que también hay que tener en cuenta. Nuestro mercado es bastante indisciplinado en cuanto al cumplimiento de las leyes; tenemos lógicamente una estructura legal, que es una ley de contratos de seguros, una ley de productores de seguros, una ley de control y un montón de resoluciones administrativas que han reglamentado esas leyes. Ese es el marco legal. Pero la práctica aseguradora, de aseguradores y de productores, no siempre respeta el marco legal. Hay varias costumbres, vamos a ir a la de emisión de certificados, y también podríamos hablar de las cobranzas, de la no existencia de las propuestas de seguros,  de las denuncias de siniestros y de la comunicación telefónica de las rescisiones de pólizas, son costumbres del mercado, como tales son respetables pero no se encuadran dentro de la ley. Llega un momento en que estos dos mundos, la costumbre y la ley, se rechazan y cuando se rechazan los jueces y la Superintendencia actúan en base a la norma legal, que para eso está.

Una de las prácticas que los productores han tenido consuetudinariamente, es la de sentirse libres de emitir certificados de cobertura. El certificado de cobertura representa jurídicamente tanto como una póliza. Es el instrumento probatorio del contrato de seguro. Lógicamente cuando yo otorgo un certificado de cobertura estoy entregando un comprobante que hay un contrato que tiene característica consensual, por lo tanto no necesita ninguna formalidad, pero esta formalidad del certificado de cobertura evidencia, da la prueba, de que el contrato existe.

Pueden los productores otorgarlo? Es absolutamente obvio que no. La Ley de Seguros y la ley de productores son clarísimas. El productor de seguros no puede celebrar contratos, porque  es un profesional intermediario; no es el asegurador, no es parte del contrato del seguro. Consecuentemente, cuando el productor de seguros emite un certificado de cobertura está dando la prueba de un contrato que, si no tiene el respaldo previo de la celebración por parte del asegurador, representa un ejercicio ilegal de su profesión.

TdS: Esta práctica es más frecuente en el interior de país y tiene que ver con las funciones que el asegurador le da al productor y después vienen estos inconvenientes

HP: Por eso yo hablé de los dos; en realidad no es culpa exclusiva de los productores, acá hay un desfasaje, uno que hace, el otro que le permite hacer, o a veces le dice que haga y claro, se crea una costumbre que es ajena a la ley. Hay otro problema con este tema de los certificados de cobertura. El avance tecnológico ha permitido, gracias a Dios que las empresas de seguros les otorguen a los productores la facultad de que desde sus oficinas, aprieten un botón y salga el certificado de cobertura emitido. Esto no es ilegal, es correctísimo, en tanto el certificado de cobertura salga del sistema central del asegurador, porque el sistema central es el que está emitiendo la decisión o consentimiento positivo de celebrar un contrato. Y tiene que salir con una numeración específica, que s el Registro de emisión de certificados de cobertura del asegurador que está vigente y la firma de una persona, funcionario del asegurador, cuya facultad de firmar certificados de cobertura tiene que estar registrada en la Superintendencia de Seguros. Por eso cuando el productor de seguros emite un certificado de cobertura él, y lo firma él, fuera de este circuito, es un ejercicio anormal que va a comprometer su responsabilidad administrativa y judicial, no cabe ninguna duda.

TdS: Justamente hace algún tiempo abordamos un fallo en el cual condenaron a un productor que imprimió un certificado desde el cotizador de la aseguradora y lo firmó él, entendiendo que si el sistema se lo permitía era válido...

HP: Sí, un caso de la Cámara de Bahía Blanca, que ha puesto muy bien la precisión en esta cuestión. El productor no tiene la facultad de emitir un certificado, tiene la facultad de imprimir un certificado, que no es lo mismo. La práctica diaria nos dice: el productor puede emitir…no, lo que puede es imprimir, apretar un botón y que salga el certificado. Esto no es en desmedro de su calidad profesional. No, simplemente que firmarlo es la función de otro.

Además, cada certificado que sale del sistema de la compañía queda registrado en el servidor de la misma.

Invariablemente en estos casos que vemos, las continuas sanciones de la Superintendencia tienen que hacer pensar que esta práctica no se pueden continuar; es una práctica de amiguismo y puede involucrar también un problema de fraude. No quiero decir que todos sean casos de fraude, digo simplemente el hecho del amiguismo de “dame un certificado, que tengo que viajar, que tengo que salir”, como muchos productores aducen, “vino un amigo, un cliente mío, necesitaba el certificado”. Esto no lo pueden hacer, hay que crear conciencia que el asegurado tiene que venir un día antes a pedir las cosas y no en el mismo momento.

TdS: Una vez un colega nos dijo: yo no pongo certificado, pongo “se informa que está en trámite de emisión ante la compañía…”; se le trata de dar otra forma

HP: Yo he visto este tipo de cuestiones y algunas no están mal. Una cosas es el “certificado de cobertura”, que certifica la existencia de una cobertura y otra cosa es, y esto me parece válido, que el productor otorgue una constancia de que esta tramitando la cobertura. Esto no se lo puedo prohibir. Si viene un asegurable y dice: “mirá, yo quiero que me des el dato fehaciente de que yo te he entregado la propuesta y que la estás tramitando”, bueno, esto no está prohibido. Lo que está prohibido es el certificado de cobertura, porque certifica la existencia de un contrato que aun no existe.

TdS: Otro tema que nos gustaría analizar es el de la cobranza, los convenios de pago, etc.

HP: Yo creo que la cobranza por productores es un gran tema. Es un tema del cual en los próximos años seguramente vamos a tener que hablar mucho, porque se van a intensificar los problemas con la cobranza. Efectivamente, los aseguradores han dejado y los productores han tomado una serie de prácticas respecto de las cobranzas que no se compadecen con lo que las leyes dicen.

En el caso puntual que ustedes señalan, hay dos tiempos en materia de cobranzas en la relación asegurativa. El tiempo del pago y el tiempo de la rendición; son dos tiempos diferentes que legalmente están aceptados. El asegurado tiene un momento para pagar, que está dado por el plan de pagos que se inserta en todas las pólizas y cuyo incumplimiento produce el funcionamiento de la suspensión de cobertura automática de la cláusula de cobranza, etc., etc.

Pero está el momento de la rendición, que también es legal; todas las empresas de seguros tienen con sus productores un convenio, firmado o no firmado, que les permite rendir en un determinado plazo; es más, la propia ley de productores dice que si no está autorizado tiene que rendir lo cobrado dentro de las 72 hs. y si está autorizado, que es lo común, el plazo será libremente convenido dentro de los máximos que establece la Superintendencia de Seguros, que así los ha establecido. Es decir que este plazo de rendición existe. Entonces, cuando está cumplida oportunamente la obligación de pago ? cuando el asegurado ha pagado en el momento correspondiente al productor, aunque todavía el productor -siempre que lo haga dentro del plazo de rendición que esta establecido- o haya rendido. Vamos a poner un ejemplo: Yo, asegurado, tengo que haber pagado la cuota de mi póliza el martes 26 de mayo, pero el productor tiene una semana para rendir. Yo tengo un siniestro hoy, 30 de mayo; el productor aun no rindió a la compañía lo que me cobró el 26 porque lo va a rendir el martes que viene. Está eso cubierto? Lógicamente, en la medida en que se compruebe que yo pagué en término y que el productor rinda en la fecha convenida con el asegurador. Y esto hay que tenerlo muy claro porque un siniestro rechazado por estos motivos está mal rechazado, si no queda claro el juego de estos dos momentos, de pago y rendición que son distintos.

TdS: Para que no queden dudas: el cliente debe pagar en la fecha en que tiene que pagar independientemente de la fecha que tenga el productor para rendir lo cobrado a la compañía.

HP: Así es. Si se pasó de fecha de pago el cliente, aun cuando este dentro de la fecha de rendición del productor, el siniestro no tiene cobertura, porque el contrato de seguro establece obligaciones entre las partes del contrato: que son el asegurado, que debe pagar, y el asegurador, que debe recibir.

TdS: Señalamos que si bien muchos de los casos mencionados podrían estar cubiertos en un seguro de responsabilidad profesional, siempre todo lo que tiene que ver con temas de cobranza o manejo de dinero está excluido en las pólizas de R.C. Profesional.

HP: El problema de la cobranza, más allá de lo jurídico, es un tema que está llevando a muchos productores a declinarla. Hay países en que los productores, por ej. Brasil, han permitido que la cobranza se efectúe por otras vías.

TdS: Lo que ocurre es que parte de la oposición de los productores surgía de que se podía estar transmitiendo a alguien que es un competidor mucha información...los productores tenemos cierto prurito por ejemplo con los bancos, tal vez no tanto con otros sistemas de pago.

HP: Es cierto, es un argumento Creo que muchos productores han repensado el tema cobranza, porque hay dos riesgos. El de la seguridad es uno y el jurídico es otro, porque cuando asumo la tarea de cobrador, efectivamente estoy asumiendo una responsabilidad profesional más.

TdS: Podemos hablar de las inspecciones a cargo de los productores ? Hay un caso reciente de la sanción de pérdida de matrícula a un productor a raíz del rechazo de un siniestro sobre un auto por una inspección mal realizada por él.

HP: El primer problema, en donde empieza esta situación de la inspección, es un tema más grave, que es la inexistencia de propuesta firmada por el tomador tal como la ley requiere. Aquí es muy común que hemos acostumbrado a este mercado a que todo es oral, por teléfono; como avance tecnológico es rapidísimo, pero como seguridad jurídica es nula. Han habido fallos, muy trascendentes, donde los productores han tenido que pagar ellos personalmente por diversos motivos, pero recuerdo un caso del año 1998, donde en el momento de terminar un juicio el asegurador ya no existía de manera que el productor tuvo que pagar íntegro el siniestro porque efectivamente el asegurado dice: “no es esto lo que yo he pedido de cobertura”. Entonces otro de los problemas graves que existe es que el productor debería tener constancia, como la ley pide, de que el asegurado ha pedido una determinada cobertura.

De ahí se traslada el tema a la inspección previa. Cuando el productor ejerce por él la inspección previa, cosa que es muy frecuente sobre todo en el Interior, que el asegurador le delegue a él, asume una nueva responsabilidad, que es ver bien. Si no lo hace el productor y lo hace el asegurador, no existe esa responsabilidad ? Sí, claro que existe, pero la asume el asegurador porque el inspector  es un dependiente de él, mientras que el productor no es un dependiente jurídico del asegurador. Por eso, cuando el productor hace una inspección y no mira lo que corresponde o no pone en la inspección lo que vio, teniendo en cuenta los datos que son fundamentales para esa cobertura, entonces lógicamente se va a hacer jurídicamente responsable de no haber hecho la inspección como corresponde.

Ustedes saben que las inspecciones previas es una de las cosas que a mi gusto han funcionado peor; no por los productores sino por el mercado asegurador. Sobre todo las de pequeños riesgos. El mercado argentino ha tenido esta cuestión de decir: quien es el inspector de autos, o de combinado familiar y es el suegro del gerente, que se quedó sin trabajo o es jubilado, y le dan para que haga las inspecciones...Yo siempre he dicho que la ley no obliga a hacer inspecciones, no habla de las inspecciones previas la Ley de Seguros, nunca; de manera que no es obligatorio. Para hacer una mala inspección, es preferible no hacerla. Porqué ? Porque cuando el asegurador hace una inspección mala, hecha por alguien que no conoce de ese riesgo, entonces asume consecuencias fatídicas. Ejemplo: va un inspector, el suegro del gerente,  que no tiene idea -no ya de los autos sino de los causales de siniestros-, que mira ? Mira si tiene rayones !!. Eso los pone locos. Si tiene un rayón le ponen una carta de daños que no le van a pagar $ 300. Si las gomas están absolutamente lisas, eso no nos importa. Cuando en realidad incide en la R.C. de autos que nos cuesta el 85 % de los siniestros que pagamos en el ramo automóviles .

En concreto, cuando el productor asume este rol de inspector, como cada vez que asume una nueva cosa, asume una responsabilidad por lo que hace.

Lo que hay revalorizar es la idea de la inspección previa, el valor de la misma. Creo que en muchos casos se transforma en un trámite, un papelito para limpiar las conciencias…“llene este formulario”. Podría aprovecharse ese momento para ver mucho más del riesgo.

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